LAS MUJERES DESPLAZADAS COMO ACTORAS EN EL PROCESO
DE TRANSFORMACIÓN DE LA VIOLENCIA POLÍTICA EN EL PERU.

Cecilia Rivera Vera*

 

INTRODUCCIÓN

Los conflictos armados son hoy en día una de las mayores preocupaciones de la comunidad internacional, siendo devastadoras sus consecuencias en las personas, sociedades y economías . No solo dejan a su paso muertes, viudas ,huérfanos , refugiados y desplazados civiles, sino que también afectan las estructuras sociales, físicas y económicas sobre las cuales esta basada la vida civil.

Para las mujeres, los conflictos armados conllevan cambios dramáticos y aprendizajes nuevos. Los conflictos prueban sus capacidades y estrategias de supervivencia. Pero, estas capacidades y estrategias no son apreciadas en su integridad durante los conflictos y en el proceso de transformación y establecimiento de paz. Hay una enorme tendencia a presentar a las mujeres solamente como victimas. Los medios de comunicación suelen presentar los conflictos y situaciones de refugiados a través de imágenes de mujeres, niños y ancianos a los que se les brinda asistencia. Es un mensaje sobre hombres que defienden heroicamente los intereses de las comunidades y de mujeres victimas y responsables del cuidado del hogar. No se presta atención a otros factores como que las mujeres asumen los temas económicos y psicológicos de sus familias, tienen roles preponderantes de apoyo y soporte en comunidades y que juegan roles extraordinarios en los procesos de paz y de reconstrucción.

La violencia política vivida en el Perú entre los años 1980 y 2000, dejó un saldo de asesinatos, secuestros, desapariciones forzadas, torturas, detenciones injustas, crímenes y muchas otras violaciones de derechos humanos.

Las mujeres desplazadas además de violaciones que sufrieron por ser esencialmente mujeres, tuvieron que enfrentar la muerte, desaparición y tortura de familiares y amigos. Por lo que tuvieron que huir de la violencia y dejar atrás sus vidas y sus pueblos.

En este proceso de transformación que vivimos y mediante la búsqueda de la verdad, justicia reparación y reconciliación, las mujeres pueden facilitar - a través de sus experiencias y su participación tanto en el ámbito familiar ,comunal y en las redes de reciprocidad- la construcción de una cultura de paz.

El presente análisis es parte de una investigación realizada para identificar los principales efectos socioeconómicos de la violencia política a través de su impacto en un grupo de mujeres desplazadas. A través de sus testimonios, se identificó cómo la violencia política produjo un cambio abrupto en sus roles y relaciones de género. En base a esta información, se analizó si las acciones tomadas por este grupo de mujeres durante el conflicto y como respuesta a la violencia política, pueden ser consideradas como formas de empoderamiento.

CAPITULO I: EL DESPLAZAMIENTO EN EL PERÚ COMO CONSECUENCIA DE LA VIOLENCIA POLÍTICA Y EL IMPACTO EN LAS MUJERES.

El conflicto armado en el Perú de las décadas del 80 y 90 ha sido una de las experiencias mas crueles y dolorosas que ha vivido la sociedad peruana. Si bien el conflicto armado se concentró en las regiones andinas de la sierra centro sur y la región selvática, los daños y secuelas produjeron cambios en la sociedad civil y el Estado. Las cifras señalan la muerte de 30 mil personas, 4 mil desaparecidos, 40 mil huérfanos, 20 mil viudas, 600 mil desplazados, 435 comunidades arrasadas o abandonadas y perdidas económicas superiores a los 30 mil millones de dólares. Se asume, que la violencia política afectó directamente a más de 1’600,000 personas, la mayoría de las cuales pertenece a los departamentos de Ayacucho, Apurimac, Huancavelica y Junín.

Una de las consecuencias de la violencia política vivida fue el proceso de desplazamiento. Este se inició con las primeras acciones armadas de Sendero Luminoso en el campo ayacuchano durante el año 1980. La violencia generó una reacción natural de temor entre los señalados como enemigos del discurso senderista.

El desplazamiento hacia las ciudades alteró significativamente el paisaje de ciudades como Huamanga, Huanta, Huancavelica, Abancay, Huancayo, Huanuco, Juliaca, Chalcahuanca, Tingo Maria, Tarapoto y Lima.

Pero el desplazamiento no es solo un problema de ubicación geográfica de la población. Se trata de un proceso que tienen su origen en la perdida de derechos y libertades individuales y colectivos, generada por la inseguridad y el riesgo para la vida de los pobladores en la zonas originales de residencia. En este caso especifico, la sociedad rural en su conjunto fue la más afectada.

En este contexto, las mujeres fueron obligadas a abandonar sus hogares o actividades económicas habituales, debido a que sus vidas, seguridad o libertad estaban amenazadas en el contexto de la violencia. La condición de desplazadas implicó la perdida casi total de derechos: derecho a la vida, a la integridad personal (múltiples casos de violaciones, agresiones sexuales a mujeres), a la residencia , a la propiedad, a la protección de la familia, y al ejercicio de los derechos políticos. Asimismo, generó un cambio en sus roles , en relación con su familia, su comunidad y el Estado.

El impacto de la violencia política en la vida de las mujeres desplazadas.

Los conflictos armados afectan la vida de las mujeres y cambian completamente sus roles en la familia, la comunidad y el "dominio publico". Normalmente , esta situación no es planificada. La ruptura o desintegración de las redes en la familia y comunidades obligan a las mujeres a asumir nuevos roles. Los conflictos armados han creado grandes números de mujeres jefas de familia en zonas en las que los hombres han sido conscriptos, detenidos , desplazados, desaparecidos o asesinados. Asumiendo así, las mujeres mayores responsabilidades por sus hijos, parientes ancianos y sus comunidades.

De esta manera, las mujeres enfrentan y en algunos casos redefinen, las percepciones sociales y culturales de ellas mismas y sus pasados lazos en la sociedad. Muchas de ellas- por primera vez tiene la posibilidad de trabajar afuera, de convertirse en proveedoras de ingresos, de tomar decisiones y ser jefes de familia, así como de organizarse con otras mujeres e ir juntas a espacios públicos, antes reservados sólo para hombres.

En el Perú, se puede mencionar que la violencia política afectó la vida de las mujeres en 5 áreas:

 

 

Durante el proceso de violencia política hubo una descapitalización de la producción, con perdida de gran parte del patrimonio económico de las comunidades que llevó a la disminución de la productividad y debilitamiento o destrucción de sus circuitos comerciales.

"No se dormía en las casas sino en los cerros, por lo que sufrimos el robo de nuestros bienes, tanto de parte de la delincuencia como de los militares. Hubo hambre y miseria, durante los años de la presencia de la violencia, pues no había producción ya que por miedo no se daba atención a las actividades agrícolas". Mujeres de Puno.

 

De acuerdo al Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo, en las zonas de violencia, la lucha por la supervivencia económica se confunde con la lucha por la supervivencia física. La violencia afecta la producción y la comercialización de los productos agropecuarios. El transporte de los productos que vienen de la ciudad se hace difícil, encareciéndolos, las comunidades se ensimisman y la economía se repliega en si.

La subversión indujo y obligó a la practica de una economía campesina destinada a "aislar a las ciudades" pero que a su vez aislaba también a las propias comunidades. Se produjo así, la destrucción de diversas empresas rurales, cooperativas agrarias de producción y de sociedades agrícolas de interés social.

Las mujeres asumen el manejo de dichas actividades comerciales debido a la ausencia de los hombres de la comunidad. Ya sea, por muertes, desapariciones, migración forzada, etc. Pero ,debido al aislamiento de las comunidades, el temor a las incursiones senderistas o de militares y a la necesidad de encontrar fuentes de ingreso para mantener a sus familias, ellas también se ven obligadas a migrar.

 

"A nivel comunal significo el abandono de las chacras, pues durante un tiempo no pudimos sembrar nuestras tierras. Además, como consecuencia de esto, no había forraje para nuestros ganaditos y tuvimos que venderlos a bajo precio para tener para cualquier cosa de necesidad, antes, de que nos lo roben los abigeos. También significó el abandono de las propiedades de los pequeños y medianos productores y la población de los Centros Poblados y Distritos, ocasionando el desplazamiento de la gente del medio rural a las ciudades abandonándolo todo e iniciando una migración masiva" Mujeres de Puno.

"Trabajamos muy poco y fuimos al fracaso, hubo desplazamientos y abandono de nuestros bienes en forma total". Mujeres de Apurímac.

 

La violencia política si bien causó devastación y violaciones de derechos humanos para

hombres y mujeres también generó costos humanos con decenas de miles de muertes, desaparecidos , ejecuciones extrajudiciales, torturas y otras violaciones de derechos humanos.

De acuerdo con la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, sobre un total de 4601 casos de víctimas de tortura, 3,926 son hombres y 652 denuncias provienen de mujeres. Sin embargo, es opinión de la Coordinadora que los 4601 casos documentados son una cifra mucho menor al numero real de casos de tortura producidos en el Perú durante 1988 y 1999.

 

"En la familia ha ocasionado muertes llevando presos y también han hecho tortura no había respeto a la vida de quien fuese, de parte del ejercito o cualesquiera hacían abuso total. No había justicia para los desaparecidos, para los requisitoriados, para las muertes injustificadas." Mujeres de Huancavelica.

 

En el caso especifico de los desaparecidos, la Defensoria del Pueblo ha establecido que el 87 % de los presuntos desaparecidos pertenecen al sexo masculino, y el 12.2 % corresponden a mujeres. El 70 % de los casos se localizaron en Ayacucho, Huancavelica y Apurimac, siendo en su mayoría los agentes de detención los miembros de las fuerzas del orden, especialmente el Ejercito (60.4 %) y la Policía Nacional (12.2%).

En el caso de víctimas de ejecuciones extrajudiciales, fueron los campesinos con un 61.9% el grupo más numeroso, seguido por los estudiantes con un 13.8 % , ubicándose también en los departamentos de Ayacucho, Junín y Huancavelica.

Por otro lado, la pérdida masiva de las libertades y los derechos individuales , colectivos, políticos, económicos y culturales, ha generado miles de ciudadanos requisitoriados inocentes por presuntos delitos de terrorismo y traición a la patria y decenas de millares de indocumentados.

"También dejo como consecuencia muchas personas indocumentadas, por el incendio y destrucción que sufrieron los Consejos Municipales y las oficinas de Registros Públicos. Siendo que hasta la actualidad existe la perdida de los registros por lo cual muchas personas tienen problemas para sacar sus documentos personales. Asimismo muchos casos de personas requisitoriadas". Mujeres de Puno.

 

"Los Sinchis (ejercito) se disputaban a la población y se aprovechaban de sus bienes. La población fue mas golpeada por los Sinchis. Sendero Luminoso mataba más a las autoridades corruptas, adúlteros, abusivos, a jueces que administraban una justicia desleal" Mujeres de Apurímac.

 

Existió una violencia particular hacia las mujeres en forma de asesinatos, violaciones, torturas y abusos sexuales sistemáticos. Si bien este tema será tratado en profundidad en el siguiente capitulo, cabe mencionar de acuerdo a Maruja Barrig, que el caso de Perú, la violación y el abuso sexual de mujeres por parte de las fuerzas armadas revela el triple rol de dominación sobre las mujeres.

 

"La violencia política ha significado para nosotras una destrucción y trauma por la aparición de los terroristas. El ingreso de los militares en las comunidades nativas, nos ha sorprendido como los terroristas. Los militares han maltratado a los hermanos inocentes aprovechando de su humildad. Los militares abusaban de las autoridades y de las mujeres adolescentes y niñas". Mujeres de Satipo.

 

"Muchas adolescentes tuvieron hijos sin padres, niños abandonados a su suerte y a consecuencia de ello, la no participación. La violencia política significa donde nadie tiene derechos a vivir como persona-familia-comunidad, autoridad, mucho menos niños ni ancianos. La gente del campo fueron explotados por las personas o profesionales de la ciudad. Existía mucho entreguismo, traiciones, envidias tanto de los políticos inmaduros como también de la población, intriga entre pobladores, falta de madurez política en los jóvenes". Mujeres de Ayacucho.

 

En el Perú, los años de violencia política obligaron a parte de la población a enfrentar la cultura de violencia que existe en nuestro país. Si bien, la violencia incluía las ya existentes relaciones de dominación entre las elites peruanas y los pueblos indígenas y otros sectores populares, la violencia drástica y brutal de Sendero Luminoso y posteriormente de las fuerzas armadas agravaron esta situación.

Abimael Guzmán, líder intelectual de Sendero Luminoso demandaba a sus seguidores, a través de su discurso marxista fundamentalista, destruir el Estado y construir una nueva sociedad , para lo cual se debía destruir la estructura social, económica y política existente. El debilitamiento o destrucción de las instituciones sociales y estatales, provocado por Sendero Luminoso ocasionó que las autoridades y fuerzas policiales se replegaran hacia los centros urbanos, provocando una masiva renuncia de las autoridades rurales y la consiguiente desintegración de las diversas formas de organización de la sociedad civil.

 

"Asalto a las comunidades y comisarías, destrucción de puentes, carreteras, puestos policiales, casas, puestos de salud, Municipalidades, Destrucción de servicios de infraestructura, locales comunales, puentes, caminos, fluido eléctrico, saqueos de biblioteca, tiendas comerciales, quema de vivienda. Carreteras minadas, por donde supuestamente transitarían los militares". Mujeres de Ayacucho.

El gobierno respondió a través de una política antiterrorista en las zonas de emergencia, que generó mayor violencia. Los dirigentes y autoridades comunales que permanecían fueron relacionados o acusados de subversivos. Las Fuerzas armadas tomaron control de las poblaciones produciéndose así el surgimiento y fortalecimiento de una autoridad militar prepotente en las zonas declaradas en estado de emergencia, que produjo, como se mencionó anteriormente, una migración compulsiva de lideres y autoridades comunales con el consiguiente desquebrajo de las estructuras sociales en las comunidades.

 

"Fue un cambio político, social y económico a raíz de la violencia política. No existía respeto a los derechos humanos, ya no había respeto a la vida de nadie, ni de niños, ancianos. La violencia política significo un cambio aunque parezca mentira porque había un grupo de gente que eran los mistis que tomaban decisión en el pueblo y ellos solo podían ser autoridades, una vez que se dio la violencia huyeron las autoridades, que posteriormente vino la igualdad entre el cholo y el misti. Ha significado la rebelión de los pueblos mas olvidados una manera de protesta ya que los gobiernos de turno centralizaban sus trabajos en las grandes ciudades mas no en los pequeños pueblos. La violencia política significo desaparición, desorganización de las instituciones del Estado: escuela, teniente gobernador, desaparición de Gobiernos Locales. Abandono de la población de parte de las autoridades que no nos apoyaban, en las gestiones de solicitud de seguridad, documentación y otros, significo también la ausencia de autoridades comunales, lo cual no permitía que hubiera reuniones ni asambleas, de los socios y que tampoco funcionara la organización. Donde los miembros de la subversión se paseaban por donde querían y hacían y deshacían todo a su antojo. Así mismo, significo el abandono de las fuerzas del orden (policías) que mostraron en muchas oportunidades miedo ante la subversión y se desatendían de nosotros, diciendo ¿Y quien va a responder por nuestras vidas? . Todo esto, permitió también que aumentara la existencia del maltrato y abuso a las familias desamparadas, de parte de las autoridades y de la misma población, que viendo que las mujeres están solas, tratan de abusar de nosotras y el saqueo de nuestras viviendas". Mujeres de Ayacucho.

Además de la violencia política sufrida, el conflicto genero violencia psicológica y emocional ocasionada por medio del terror , en forma de torturas, asesinados y desapariciones forzadas.

Horacio Riquelme señala que esta guerra psicológica contra la propia población se ha convertido en una característica esencial de la actividad militar en América Latina, guerra psicológica pues ella tienen como objetivos expresos la intimidación y el sometimiento de grandes grupos de la población mediante el empleo de acciones psicológicas, concebidas como tales para imponer la aceptación pasiva de estructuras de dominación autoritarias y crear en sus virtuales opositores una sensación de constante amenaza existencial y de impotencia personal frente al aparato militar en acción.

Es importante señalar que el stress de la guerra ejerce influencia en cada individuo y provoca diferentes reacciones en cada miembro de la comunidad y la comunidad como un todo .

"Los terroristas han dejado en nuestra comunidad y en otras comunidades de Río Tambo, Río Ene y San Martín de Pangoa mucha destrucción, sufrimiento. Han dejado mujeres viudas, niños huérfanos". "...la violencia fue negativa porque destrozo nuestras vidas, he visto como mis hermanos (paisanos) han muerto, los senderos se han llevado a hombres, mujeres y niños" " y también quedaron niños huérfanos, mujeres viudas, mataron dirigentes de la comunidad nativa. Mujeres de Satipo.

 

"Significó además, el incremento de madres viudas y madres abandonadas, trayendo como consecuencia, mucha mas pobreza a las familias ya empobrecidas. A nivel personal y familiar, ocasionó muchas muertes, dejando huérfanos y viudas y mucho trauma en las personas." Mujeres de Puno.

Fue un desastre y destrucción en la comunidad por el ingreso violento, dejaban con viudas, invalidas, huérfanos, locos, alcohólicos y con amenazas de muerte, matanza de las autoridades". Mujeres de Apurimac.

 

Por otro lado, los mismos desplazados influencian en la identidad de la comunidad, su estructura, instituciones sociales y ambiente. La población local experimenta sentimientos de ser sobrevivientes. Lo que puede generar una pérdida de la solidaridad en la comunidad debido a la desconfianza y el temor a posteriores represalias.

"Significó la aparición de un sentido de desconfianza entre todos los pobladores, de la zona donde se campeaba la violencia nadie confiaba en nadie, por temor a lo que decían los senderistas: nosotros tenemos mil ojos y mil odios. Y nadie quería arriesgar la vida ni la de su familia". Mujeres de Puno.

"Falta de sensibilidad humana entre las gentes del lugar, hacia el prójimo, en momentos desesperados, nadie quería ayudar a levantar el cadáver, ante la desesperación de la familiar que no podía darle cristiana sepultura a sus seres queridos. Por miedo, se perdió el sentimiento de solidaridad entre la población afectada por la violencia, pues las victimas o sus familiares tocaban la puerta, solicitando a gritos , entre llantos , ayuda a los vecinos y nadie les abría la puerta. Después, también, la población mostraba desprecio hacia nosotras, las viudas y los huérfanos de la violencia, echándonos en cara que, " por culpa de nuestros maridos han venido los terroristas" y, además, hasta se reían de nosotras, diciendo que, "seguro igual, todas nuestras familias íbamos a terminar muertos por Sendero". Por eso nuestros hijos querían salir a vivir a otros lugares, ya no querían quedarse a escuchar esas cosas, se sentían mal, traumados". Mujeres de Puno.

 

Para las mujeres, además de las perdidas sufridas en su entorno familiar y comunal. Las violaciones y abusos sexuales se convirtieron en métodos de intimidación y tortura, pero las mujeres no cuentan lo que les sucedió a ellas. Se refieren a lo que ocurrió a otras personas.

"Nos han causado tristeza y dolor, a consecuencia de la muerte de nuestros familiares, también ha dejado traumas psicológicos por el miedo que teníamos por las incursiones continuas en nuestras comunidades" Mujeres de Huancavelica.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos señala el caso de violaciones de Derechos Humanos por parte de las patrullas militares dependientes del Frente Militar Huallaga con respecto a menores de edad (1994b:124).

Un señor de Aucayacu va a venir hoy día. Su hija no aparece. Dicen que la han matado. (Otra voz dice: la chica estaba estudiando el tercer año de secundaria. Cuando su papa fue a buscarla para matricularla no la han encontrado. Le han dicho que su hija estaba muerta, que estaba ahí botada. Su hija tenia 17 años. La han violado).

 

La violencia ha trastocado la vida cotidiana de las familias campesinas y, particularmente, de las mujeres que viven en un estado de inseguridad y temor permanente, la desintegración familiar conduce a la ampliación de responsabilidades de la mujer , no solamente en relación a su núcleo familiar sino como miembro de la comunidad.

Ante la desarticulación de la unidad familiar y la necesidad de garantizar la reproducción de la familia , se desarrollan alternativas de solución colectiva como el surgimiento de organizaciones femeninas (clubes de madres).

"Trabajamos algunas en alfabetización, otras fuimos dirigentas de Clubes de Madres, Vaso de Leche y Secretaria de Mujeres. Asumimos algunos cargos en club de madres, vaso de leche y trabajamos en algunas instituciones pera nadie nos apoya como afectados por el terrorismo". Mujeres de Apurimac.

"En cuando a organización, hemos formados organizaciones como los Clubes de madres para la gestión de alimentos. También hemos participado en las rondas campesinas. Hemos tomado conciencia a nivel familiar con conversaciones, ahora estamos intentando hacerlo a nivel comunal". Mujeres de Puno.

"El rol de la mujer, ahora , es también proponer ideas y alternativas de solución a los problemas existentes en nuestras familias, nuestras comunidades y nuestras localidades. Fortaleciendo la organización social. Participando en las actividades y tomar cargos". Mujeres de Puno.

 

Con respecto a los comités de autodefensa y rondas campesinas, éstos surgieron como organizaciones contra los robos y el abuso por parte de las autoridades. Sin embargo, existen diversas críticas al respecto, puesto que si la posibilidad de perder sus tierras, sus animales, sus tradiciones y formas de vida las llevaron a estas estrategias de autodefensa armada, también generaron respuestas radicales que desarrollaban una cultura de violencia como la utilización de niños reclutados que cumplían tareas de informantes, vigías o miembros de grupos de ataque y defensa.

Por otro lado, como señala Eliana Revollar, se debería analizar la voluntad política que estuvo detrás de las armas que apuntaron en contra de los senderistas.

"Nosotras éramos las que conversábamos con los Sinchis y Sendero, los varones tenían miedo". Mujeres de Lima.

"La mujer participaba en la organización de la ronda. Teníamos la obligación de hacer rondas como mujer con armamento de nosotros. Las mujeres confeccionaban sus cushma para los ronderos". Mujeres de Junín selva, Satipo.

"Vigilábamos la llegada de Sendero y de los militares"..."Protegíamos y escondíamos a los jóvenes, autoridades y otros perseguidos, cocinando en cueva y curando a enfermos y heridos". Mujeres de Junín.

 

 

CAPITULO II : LOS CAMBIOS EN LOS ROLES DE GENERO PRODUCIDOS POR LA VIOLENCIA POLITICA..

La relación Género y conflictos armados.

Género es el término usado para conectar roles sociales e interacciones entre mujeres y hombres. Los roles de género conforman un conjunto de normas sociales para el comportamiento de hombres y mujeres asignados en base a la clase, raza, etnicidad , cultura, edad y creencias religiosas, tanto para cada uno de ellos como para sus comunidades.

El género implica un posicionamiento social que implica patrones de dominancia y subordinación. Colocando a menudo a los hombres en el control y cuidado y a las mujeres en roles subordinados y de apoyo . Concordantemente ,los hombres asumen posiciones dominantes en la familia, trabajo y vida política. En muchas partes del mundo, los hombres tienen de facto, autoridad para controlar o influenciar decisiones acerca de la guerra y de la paz, protección legal y castigo, liderazgo político , asignación de fondos y control sobre los recursos.

Los conflictos armados no son neutros en relación al genero:

Los cambios de roles de género en las mujeres desplazadas por violencia política en el Perú.

Históricamente, el matrimonio y la familia son instituciones fundamentales en el mundo andino, que permite no solo el acceso a recursos de la pareja, sino el reconocimiento social en la comunidad.

El hecho que la familia sea completa o este desintegrada tendrá implicancias en la división del trabajo así como en el tipo de vinculaciones que se establezcan con el grupo de parientes y las redes de reciprocidad (Cornejo, 1983)

La violencia política, con su secuela de muertes y desapariciones, provocó la ausencia de los varones en el núcleo familiar y en las comunidades, lo que produjo a su vez una alteración en los vínculos de parentesco y comunitarios y a un abrupto cambio en los roles existentes .

Cambios en la división sexual- social del trabajo al interior de la familia.

Históricamente, la familia campesina andina es una unidad de producción y consumo. Debe llevar a cabo el proceso productivo basándose en sus propios recursos de tierra, mano de obra y crianzas con miras a garantizar la subsistencia, y en lo posible lograr un nivel de excedente que pueda ser acumulado ( Figueroa 1983, Gonzáles 1984).

La familia se organiza para llevar a cabo una multitud de tareas que aseguran la reproducción de su fuerza de trabajo, reproducción a nivel cotidiano(preparación de alimentos, acarreo de leña y agua, limpieza del hogar, lavado y conservación de ropa, etc.) generacional (cuidado y socialización de los hijos), económica (trabajo productivo a nivel agrícola, pecuario, artesanal, etc.) y social (manutención de relaciones extra-familiares que garanticen la vigencia y supervivencia del grupo familiar) (Villalobos 1977, Cornejo 1983, Saravia 1985).

 

Debido a la violencia política , las mujeres son forzadas a tomar mayor responsabilidad por la seguridad y bienestar de sus familias, a menudo sin los recursos necesarios ni apoyo social. Sus tareas diarias como proveedoras y cuidadoras se ven dificultadas debido a la falta de acceso a servicios básicos. Por otro lado, encuentran dificultades al asumir el rol de proveedoras por encontrarse en medio de un conflicto armado entre Sendero Luminoso y el Ejercito con el consiguiente peligro de ser asesinadas, heridas o ser víctimas de abusos sexuales .

 

"Nosotras las mujeres en el tiempo de la subversión teníamos que estar al tanto para escapar con nuestros hijos al monte porque la violencia era fuerte". Mujeres de Junín.

"Durante la violencia política no se podía atender a la familia, porque teníamos que cambiar de residencia para asegurar nuestra vida y la vida de nuestros hijos". "Quedamos solas a cargo de nuestros hijos sin poder trabajar ni educar bien, sin apoyo trabajábamos, por los hijos lo tuvimos que hacer". Mujeres de Apurimac.

 

Las distintas tareas en el trabajo se asignan tanto al padre y la madre. Debido a la violencia política, a su labor de madres, se les incorpora lo que el varón deja de asumir, su labor de madre se complica al no tener ayuda ni tranquilidad social para cuidar, educar y alimentar a sus hijos.

Isabel Cordero menciona que de esta manera, las mujeres asumen una sobrecarga de trabajo y responsabilidad, que lleva a que la actividad domestica tienda a simplificarse.

"Hay una sobrecarga de trabajo, somos papá y mama de nuestros hijos, y apoyo a nuestros esposos en las diferentes actividades realizadas. También las mujeres viudas y madres solteras ya sumen una responsabilidad en su hogar como padre y madre para sus hijos en la educación, alimentación y salud". Mujeres de Junín.

 

. "Las mujeres, en un primer momento, al perder a nuestros esposos, caímos en la desgracia pues nadie nos ayudaba, ni siquiera nuestros propios familiares, razón por la cual , entendimos que teníamos que recuperarnos, totalmente solas e inmediatamente teníamos que echarnos el dolor y el sufrimiento a la espalda, como si nada nos pasara y, empezamos a trabajar arduamente, para conseguir el pan de cada día para que no le falte a nuestros hijos. La principal responsabilidad que tuvimos que asumir las mujeres, durante el proceso de la violencia fue de hacer de padre y madre para nuestros hijos, tanto las mujeres viudas, pero también muchas de las otras mujeres, ya que sus esposos estaban huidos". Mujeres de Puno.

 

En cuanto a la producción material de la familia, la mujer amplia sus responsabilidades y participaciones desde la realización del consumo, la decisión sobre las condiciones de consumo, hasta la generación de los recursos necesarios.

"Protegíamos los bienes del hogar y la comunidad ante la salida de los varones" . "Hacíamos quehaceres del varón y mujer tanto en la casa como en el campo". Mujeres de Junín.

La rearticulación de los canales y mecanismos de producción de recursos necesarios para la subsistencia se impone en este periodo como tarea central , cuya responsabilidad es asumida en muchos casos por la mujer.

"Antes, eran nuestros esposos, cuando estaban vivos, los que dirigían el trabajo tanto en la chacra , tanto para salir a conseguir a conseguir trabajo afuera y traer dinero para el sustento de la familia. Pues ahora, nosotras también hacíamos trabajo para la chacra y también salíamos, a buscar trabajo en otras partes para conseguir dinero para los gastos de la casa. Distintas formas de trabajo, de todo tipo de trabajo hemos tenido que realizar con tal de ganar dinero para nuestros hijos. Trabajamos en las chacras, tan igual como los varones, manejando el arado para arar la tierra, sembrar, aporcar y cosechar, cargando los sacos de papa, llevando los ganados a pastear o hacer negocio en la misma comunidad o también afuera en la ciudad, todo trabajo hacíamos con tal de ganar para dar que comer y mantener a nuestras familias". Mujeres de Puno.

 

Tradicionalmente, la ingerencia de la mujer en la toma de decisiones se da al interior de la familia, pero no se expresa directamente en la vida comunal (Núñez del Prado, 1975 Lapasini, 1984)

Si bien la practica de trabajo de las mujeres ha sido considerada socialmente invisible y contribuyente a las labores del hombre, ello no significa que las mujeres no tengan participación en los acuerdos de la pareja. Es así, que frente a esta subordinación formal, se contrapone una interdependencia real que posibilita un balance de poder.

La interdependencia económica contribuye a fortalecer la unión conyugal. El hombre para cualquier desembolso debe tener la anuencia de la mujer. Es por ello que los acuerdos comunales se tomen en dos sesiones y no en una. Frente al mundo externo el varón es el representante de la familia y su portavoz , pero los acuerdos se toman en conjunto al interior de la pareja.

Debido a la violencia política, la mujer tuvo mayor participación en los espacios públicos a través de la organización y lucha comunal como mecanismo para salvaguardar la vida de sus familias y protección de sus comunidades. Ante la desarticulación de la unidad familiar y la necesidad de garantizar la reproducción de la familia, se desarrollaron alternativas de solución colectiva como las organizaciones femeninas y las redes de ayuda mutua.

Se podría considerar que la creación de estas organizaciones en defensa de sus familias y comunidades evidencia como menciona Aurora La Piedra que el rol cohesionador que juega la mujer no se limita al ámbito familiar, sino que constituye el nexo básico con el grupo de parientes y las redes de reciprocidad.

"Trabajamos algunas en alfabetización, otras fuimos dirigentas de Clubes de madres, Vaso de Leche y Secretaria de Mujeres""Asumimos algunos cargos en club de madres, vaso de leche y trabajamos en algunas instituciones pare nadie nos apoya como afectados por el terrorismo". Mujeres de Apurimac.

"En cuanto a la organización, hemos formado organizaciones como los Clubes de madres para la gestión de alimentos. También hemos participado en las rondas campesinas. Hemos tomado conciencia a nivel familiar con conversaciones, ahora estamos intentando hacerlo a nivel comunal y distrital". Mujeres de Puno.

La organización de las mujeres es el espacio que por excelencia las distingue de los varones, ellas no dicen , "nos hemos tenido que organizar como varones", ellas asumen las organización como un espacio propio y distintivo que las fortalece en su identidad o nueva identidad.

En todo caso, como señala Isabel Coral, el comportamiento del trabajo comunal les ha permitido acceder al debate y la toma de decisiones, cobrando importancia sus opiniones en la toma de decisiones comunales.

 

Durante los años de la violencia política , muchas mujeres han sido protagonistas de la defensa de los derechos humanos ,a través de múltiples mecanismos que incluían la búsqueda de desaparecidos, la acumulación, intercambio y sistematización de información sobre muertos, desaparecidos y detenidos, la presión organizada sobre puestos policiales y militares, el compartir experiencias en el manejo de los mecanismo legales de denuncia, el uso de los medios de comunicación, entre otros.

Pero esta defensa por los derechos humanos, también ha permitido el análisis de la discriminación que viven las mujeres campesinas e indígenas, al vivir en el campo, ser pobres, monolingües, analfabetas, entre otros factores.

Como menciona Marisol De la Cadena, las mujeres no tendrían relaciones eficientes con la ciudad por su incapacidad para trabajar, manteniéndose, consecuentemente, como las "más indias" de la distribución comunal de etnicidades.

Por otro lado, tradicionalmente los responsables con los agentes externos (autoridades, funcionarios, instituciones de desarrollo, partidos políticos) fueron los varones que contaban con mayores niveles de escolaridad y castellanización. Estas desiguales relaciones de poder tanto al interior como afuera de sus comunidades, han hecho que las mujeres perciban que han tenido que asumir las tareas de la comunidad- sin dejar su rol de madres- siendo este hecho no es reconocido por los varones que las discriminan.

Es necesario señalar que no están sólo hablando de los hombres de la comunidad, sino también de hombres pertenecientes a la administración pública y de otros espacios distritales.

"Y aunque hemos sido humilladas, despreciadas y que nos han hecho hasta sus mujeres algunas autoridades, sentimos que hemos cumplido nuestro deber con nuestros hijos, para protegerlos contra la violencia,, velar por su integridad y verlos salir adelante". Mujeres de Puno.

La participación de las mujeres y niñas y la inclusión de perspectivas de género en los procesos de paz ya sean formales e informales , son factores indispensables para asegurar que las estructuras políticas, económicas e instituciones sociales faciliten el logro de mayor equidad entre mujeres y hombres .

A este respecto , de acuerdo con el Censo por la Paz, la propuesta de las mujeres para organizarse es inminente , para ellas la paz tiene que ver con organización especifica como mujeres al interior de sus comunidades o barrios, inclusive fuero de esos ámbitos. La organización no es solo un medio para solucionar las secuelas de la violencia sino como una forma en si misma de reparar el daño.

"La paz es posible con una organización buena, sólida. Tenemos que fortalecer nuestras organizaciones para enfrentar los problemas de trabajo, de paz, de justicia y nuestros derechos. La buena organización a nivel comunal, distrital y provincial, departamental y nacional. Organizarnos pero con responsabilidad ciudadana para trabajar y llevar la utilidad a nuestras familiar y esto poner en practica. Organizase y participar en las reuniones comunales, multisectoriales. Hacer autodefensa, velar por la tranquilidad y desarrollo de los campesinos. Organizarse bien en las bases. Organizar mesas de concertación a nivel e las autoridades. Organizarnos con conciencia y responsabilidad par cumplir nuestras funciones. Mujeres de Ayacucho.

"La propuesta de construcción de una cultura de Paz es fomentar las organizaciones ya que se ha puesto de manifiesto la gran labor que les toca desempeñar a las mujeres y que en la época de la violencia no se pudo realizar, porque no estábamos preparadas". Mujeres de Huanuco.

 

Se conoce como "violencia de género" a aquellos actos de violencia cuyas principales victimas son esencialmente mujeres y /o que son dirigidos específicamente a mujeres por el solo hecho de serlo. Estos actos sea que se realicen en público como privado, han sido reconocidos a nivel internacional como violatorios de una serie de derechos, como la vida, la libertad, la integridad, la igualdad.

Cuando se habla de violencia sexual, implica referirse a crímenes como violación sexual, mutilación sexual, humillación sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, entre otros.

Estos actos de violencia tiene una significado simbólico y político, que es a menudo aplicado en los mas altos niveles de liderazgo. La tortura es también usada contra mujeres y niñas para violar su sentido de estima y como una forma de ataque a sus comunidades y a los hombres con los que ellas están relacionadas.

Estos hechos pueden llegar a configurar crímenes contra la humanidad y de guerra. Al respecto el Estatuto de Roma en su articulo 7, condena la violación , esclavitud sexual , prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada o cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable, cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

Durante el periodo de violencia política en el Perú, las violaciones, torturas y abusos sexuales contra las mujeres provinieron tanto de Sendero Luminoso como de parte de las fuerzas armadas. De acuerdo al Proyecto de Derechos de las Mujeres de Americas Watch (1992:37)," la violación de mujeres frente a sus familiares fue común en la lucha antisubversiva. Y las mujeres detenidas por delitos comunes, incluyendo menores de edad, también sufren violaciones . A veces ellas son violadas por varios hombres a la vez. Hay casos documentados de violaciones de más de 20 hombres a una sola mujer."

Seifert (1994) ha desarrollado 5 hipótesis relacionadas con las implicaciones de la violación sexual en la guerra. Sus conclusiones también revelan diferentes métodos en los cuales las mujeres en esta situación son victimizadas.

Hipótesis 1: La violación es una parte natural del conflicto. Seifert arguye que la violencia contra las mujeres en los territorios conquistados siempre ha tenido lugar. En un conflicto, la posibilidad de la violación comienza a ser un incentivo para participar en el combate. Esta hipótesis presupone un entendimiento existencialista de la identidad masculina, dando por hecho que en el contexto de la guerra, los hombres van a violentar mujeres. Las mujeres son percibidas como victimas del contexto social en el que la violación es una respuesta y parte de la identidad masculina.

Hipótesis 2: La violación sexual es un elemento de comunicación masculina. Puede ser considerada como la humillación simbólica de un oponente masculino. Se basa en que los hombres protegen a las mujeres puesto que las mujeres son una posesión masculina. Esta hipótesis, la cual presupone que las mujeres son víctimas de estructuras patriarcales es muy dependiente de la cultura de un lugar determinado.

Hipótesis 3: La violación es una manera de reafirmar la masculinidad. La Conducta militar es dependiente de la lealtad a la causa militar y la lealtad entre soldados. La presión de grupo entre los soldados hace que sea difícil para un soldado negarse a cometer una violación porque esto revelaría debilidad. Esta hipótesis asume que las mujeres son victimas de la militarización.

Hipótesis 4: La violación es una manera de destruir la cultura del oponente. Esto indicaría que la violación es un acto político. La politización de la violencia sexual esta interconectada con nociones de relaciones entre hombres y mujeres. Las mujeres son a menudo vistas como las proveedoras biológicas de cierta cultura o grupo étnico. Esta hipótesis asume que las mujeres son victimas de su biología. Ellas son violadas porque ellas pueden producir niños.

Hipótesis 5: La violación es el resultado del odio hacia las mujeres. Las mujeres son violadas no porque sean el enemigo, sino porque ellas son objeto del odio fundamental que caracteriza el inconsciente cultural y es actualizado en tiempos de crisis.

De acuerdo con Seifert, la violación sexual no solo crea victimas físicas, sino que también perpetua la imagen de la mujer como victima. Como estas hipótesis han mostrado, la violación contra las mujeres encaja con las imágenes estereotipadas de genero basadas en las diferencias entre mujeres y hombres. Los agresores no dirigen su violencia contra individuos particulares, sino ellos violan mujeres porque representan una amenaza en virtud de su representación étnica /cultural como mujer.

De acuerdo con la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, la violación sexual es una forma de vejación particular contra la mujer, que no ha cesado de ejercerse, incluso al margen de la intención de obtener confesiones de la detenida. Es así en el caso de una patrulla militar en el Alto Huallaga, que habría violado a una menor de edad y luego la habría ejecutado. Una sobreviviente, que fue también victima de violación sexual, la señora Amalia Tolentino Hipolo, relata que:

"Ha dicha menor después de haber matado a todos los varones que eran 8, procedieron a violarla 15 soldados y a mi me hicieron lo mismo. 10 soldados y luego la mataron a la menor de un balazo en la cabeza. A mi no me mataron porque dijeron que yo debía servir de guía porque según ellos yo sabia donde estaban los tucos.

Caso: Una menor de edad y Amalia Tolentino Hipolo , 1993 o 1994.

 

¿De que manera son vistas estas mujeres por parte de sus agresores? En un país donde la discriminación por raza, genero y clase atraviesa verticalmente todas las relaciones sociales, las mujeres campesinas e indígenas han sido el mayor grupo que sufrió violaciones y abusos sexuales. De acuerdo con un reporte de Americas Watch, la violación sexual de mujeres esta fuertemente codificada en termino de raza y clase: la mayoría son indias o de piel oscura (cholas)y pobres. Maruja Barrig señala que este hecho revela el triple rol de dominación sobre las mujeres: son mujeres, pobres y cholas. Al respecto la autora brinda testimonio dado por un ex soldado a Degregori y López:.

Un día , nos dieron una chola para matarla. Así que 3 de nosotros nos detuvimos y uno tras de otro fuimos encima de la pobre chola. Recuerdo que antes que ellos empezaran , la vistieron muy bonita con su pequeño vestido y todos la arreglaron. También recuerdo que el jefe de la patrulla no quería que la tocásemos y yo le respondí " Usted debe estar loco. Nosotros tenemos que deshacernos de esta chola y eso es todo". Recuerdo que ella repetía, soy virgen, soy virgen. Fuera de aquí, chola. Por supuesto , ella no era virgen. Aquí uno aprende a ser una mierda. Después que los muchachos la tuvieron moviéndola como un yo-yo. A final , mas tarde, la matamos.

De acuerdo con la Coordinadora nacional de Derechos Humanos, de 4601 casos de victimas de tortura mediante abuso sexual, solo el 3.1% (144 casos) denunciaron el abuso sexual. De ese porcentaje 77 % fueron mujeres y 22 % varones.

En relación a los autores de abusos sexuales, de los 144 casos, el 42 % (61) de denuncias correspondía a la Policía, 39.8% (57) al ejercito y 11% (16) a la Marina. En referencia a terroristas, se encontró solo una denuncia. Sin embargo se sabe que el abuso ha sido una práctica habitual de Sendero Luminoso en la selva durante la violencia política. Quienes mas sufrieron el abuso sexual de parte de Sendero Luminoso fueron las mujeres del pueblo Ashaninka. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos presenta el siguiente caso:

"...Marcelina vive con su anciano padre y dos niños cerca de Huamanga, Ayacucho. Por años , los pequeños poblados que puntean esas amplias laderas, han sido el escenario de ataques y contraataques entre el gobierno y los insurgentes. Para los no combatientes , el silencio y el acomodo con la fuerza en ascenso es lo que les permite permanecer en sus chacras.

Campesina, Marcelina lleva puestas la falda de algodón y sombrero típicos de la sierra ayacuchana. Solo habla quechua, y nunca ha ido mas allá de Huamanga, la capital del departamento. Un día, mientras estaba en la escuela de su hija, nos cuenta que los subversivos sustrajeron de su casa frazadas, ollas y otros enseres. Temiendo por su vida, se mudo al pueblo. Durante el día, volvía a atender el campo, quedándose ocasionalmente a dormir en una choza ruinosa si caía la noche antes que pudiera volver al pueblo.

Una noche , en el año 1989, un hombre se introdujo a la fuerza en la choza y la amenazo con un cuchillo. Dijo ser miembro de Sendero Luminoso y añadió que los otros camaradas, apostados afuera, la matarían si gritaba. Le dijo que su comandante quería que ella subiera a la puna y preparase comida para la unidad, que se aprestaba a celebrar el cumpleaños del jefe. Luego la violo.

A través de un interprete, Marcelina nos contó lo que ocurrió a continuación:

Esa mañana fui y le conté a mi padre lo que había pasado. También tenia miedo de que encontraran a mi hija de doce años (y que la violaran). Lo denuncie a las autoridades del pueblo, pero me dijeron, Que podemos hacer nosotros?...No le conté esto a la policía porque tenia miedo que me arrestaran. Un juez me dijo, Para que presentar cargos en su contra? Solo denuncia lo que te robaron....Cuando me di cuenta que estaba embarazada , quería tirarme a la quebrada.

En lugar de eso, Marcelina dio a luz un niño. En 1991, los ronderos de su localidad capturaron a dos senderistas, uno de los cuales resulto ser el violador. El jefe de los ronderos que interrogo al sujeto dice que este admitió la violación y la paternidad del niño. Luego escapo, sin embargo, y hasta donde se sabe nunca ha sido castigado.

(Americas Watch/ Proyecto de Derechos de la Mujer 1992: 46-47)

 

Este ultimo caso a su vez levanta otro tema que si bien no esta trabajado en la presente investigación debiese ser considerado para efectos de la reconciliación en el país. ¿De que manera las identidades de genero de estas mujeres han sido trastocadas por este tipo de violencia en particular?

Narda Henriquez señala que el concepto de identidad se encuentra enmarcado en dos preguntas fundamentales: la autorreflexión, el reconocerse a si mismo y en relación de otros, y la afiliación colectiva, el reconocerse como parte de grupos.

En un mundo donde los cuerpos son mas bien cuerpos ocultados, ¿cómo perciben las mujeres esta trasgresión a sus espacios íntimos ? Cómo son percibidas por los otros, dónde el ser viuda y /o madre soltera implica "estar en la boca de todos", cómo son sus relaciones con los otros miembros de la comunidad ?. ¿Continúan percibiéndose como parte de sus comunidades? . Por otro lado,¿ cómo estos hechos influyen en la identidad de la comunidad?

Dicho análisis debe ser considerado, en el momento de la compensación a las mujeres victimas de violencia , tortura y/o abuso sexual , pues va mas allá de las 3 clásicas "M" : moral, medica y económica. (en ingles, money).

CONCLUSIÓNES

¿ Se puede hablar de la existencia de un empoderamiento de las mujeres desplazadas?.

Antes de responder dicha pregunta, es conveniente definir que se entiende por empoderamiento. El uso del termino "empoderamiento de mujeres" por los diversos actores del desarrollo ha tenido múltiples significados e interpretaciones, así como ha sido adecuado a diversidad de estrategias. Mientras que en los 90 fue usado por organizaciones enfocadas en agrandar los niveles de elección y productividad de las mujeres , en la década del setenta dicho concepto fue invocado por las feministas del tercer mundo y organizaciones de mujeres para facilitar la lucha por justicia social y la equidad para las mujeres a través de una transformación de la economía social y las estructuras políticas a niveles nacionales e internacionales.

De acuerdo con Antrobus (1989) empoderamiento es un proceso que permite a una mujer sin poder desarrollar autonomía, determinación y confianza y, a un grupo de mujeres y hombres, un sentido de influencia colectiva en relación a opresivas condiciones locales. Argumenta que cuando las mujeres comienzan a entender la opresión de genero y se organizan para cambiar los modos en que las diferentes instituciones las sancionan y facilitan su tratamiento como ciudadanas de segunda categoría, el empoderamiento colectivo de las mujeres ocurrirá. Antrobus también señala que el empoderamiento puede ocurrir a nivel individual.

¿Se puede hablar entonces de la existencia de un actual empoderamiento de las mujeres desplazadas?

En parte. A pesar de la secuela negativa de la violencia política, esta también permitió la creación de espacios que han sido propicios para el desarrollo de la autonomía de las mujeres. Muchas de ellas asumieron la representación familiar y con ello el derecho a la opinión y la toma de decisiones, tanto al interior de sus familias como colectivamente a través de la representatividad en las asambleas comunales, clubes de madres y comités de mujeres. Por tanto se puede decir que existen algunas formas y acciones de las mujeres desplazadas que las conducen al empoderamiento.

Es importante señalar que si bien este empoderamiento se ha dado a través de procesos grupales (clubes de madres, comités de mujeres, etc.), también llevo a cambios a un nivel individual al ser conscientes que tienen mayor responsabilidad social y que su participación en la vida publica de la comunidad y del distrito es importante.

Gita Sen menciona a este respecto, " aunque el empoderamiento a través de grupos puede ser altamente efectivo, una consecuencia del mismo puede llevar al empoderamiento personal, no solo en términos del control sobre recursos extrínsecos, sino también en mayor autonomía y autoridad en la toma de decisiones".

¿Cuál es el nexo entre el tema de la transformación por la Paz con el tema del empoderamiento de las mujeres desplazadas? Son las propias experiencias vividas durante el periodo de violencia política las que dan la respuesta. Los conflictos armados prueban sus capacidades y estrategias de supervivencia, las cuales deben ser apreciadas en su integridad en el proceso de transformación del conflicto.

"Las mujeres deben superarse siempre, puesto que son ellas las que crían y educan a sus hijos, nuestra labor se hace mas interesante si es por una Cultura por la Paz, necesitamos dejar ciertos hábitos de castigar exageradamente a nuestros hijos y enseñarles y educarles con valores familiares que antes si existían" Mujeres de Huanuco.

Una forma de empoderarlas es hacerlas participes de este proceso por de búsqueda por la paz. Kate Young menciona, " en este proceso de empoderamiento es importante que las mujeres deban sentir que han sido ellas mismas los agentes de transformación, que han ganado ese nuevo espacio para la acción por sí mismas. Por ello es importante la construcción de espacios para la discusión e intercambio de experiencias, de modo que las mujeres involucradas comiencen a desarrollar un mayor sentido de agencia y de metas comunes". .

De allí la necesidad que las políticas y /o programas del Estado destinados a mujeres desplazadas deben de estar dirigidos a afianzar su participación y toma de decisiones en sus nuevos espacios. Como señala el Reporte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre mujeres, paz y seguridad, " una paz duradera y sostenible requiere la participación de mujeres y niñas en la integración de las perspectivas de genero en todos los procesos de reconstrucción para asegurar la creación de sociedades sostenibles. Los esfuerzos de reconstrucción deben estar basados en los principios de derechos humanos, incluyendo el de no discriminación para asegurar que las inequidades y discriminación que existían antes del conflicto- las que pudieran puedan haberse agravado durante el conflicto- no sean perpetuadas o exacerbadas".

El Perú como Estado-parte de tratados y acuerdos internacionales de protección a los derechos de la mujer, esta comprometido no sólo a adoptar medidas jurídicas de protección a las mujeres y sanción a los agresores, sino también ofrecer el acceso a programas eficaces de rehabilitación y capacitación que les permitan plenamente una vida publica, privada y social.

Sociedades en proceso de transformación de conflictos - como la peruana- enfrentan grandes retos de reconstrucción y rehabilitación . Como se mencionó en el 2do Encuentro Nacional de Mujeres Afectadas por Violencia Política , las mujeres pueden formular y /o apoyar propuestas de atención y reparación frente a las secuelas de la violencia y al proceso de verdad , mediante mecanismos de seguimiento y vigilancia .

Si se incluye a las mujeres y en este caso particular a mujeres desplazadas, no es porque las mujeres sean las únicas salvadoras o deben ser glorificadas por su responsabilidad y sacrificio, pues esta calificación se da en una construcción de género donde el hombre es protector y la mujer es una víctima. Se debe incluir a las mujeres para no seguir perpetuando inequidades de estructuras sociales que las discriminan y excluyen cultural, social y políticamente.

 

La feminidad per se no es inherentemente pacifica ni la masculinidad es inherentemente agresiva , por consiguiente aunque la guerra esta relacionada con los hombres, no es esencialmente masculina.

BIBLIOGRAFÍA