Regresar a artículos     N° 251 Lima, Junio 2008, Año 21
 
 

VICISITUDES DE UN REFERÉNDUM

 


Maria Fernanda Chicoma Bazán
Área de Participación Ciudadana y Buenas Prácticas
Comisión Andina de Juristas(*)

     
 

Fuente: http://www.indymedia.org/

E l cuatro de mayo la noticia del referéndum en Bolivia fue óbice de muchas críticas y celebraciones de lo que significaría la “autonomía” de un departamento. La conmoción producida por tal acontecimiento no sería tan trascendente si el resultado del referéndum Boliviano no hubiese sido positivo con un 82%(1) de aprobación resultado además alarmante por el porcentaje obtenido, por lo cual nos lleva a reflexionar sobre lo que está ocurriendo dentro de Bolivia, acaso es un fenómeno aislado o es una práctica común a través de la historia latinoamericana? ¿Cuáles serían los motivos por los que Santa Cruz desea su autonomía, aspectos económicos, políticos, y de identidad nacional? Si bien es cierto, el interés económico es uno de los motivos principales (sobre todo si el estatuto autonómico de la región proclama una administración financiera de los recursos del departamento), existen otros motivos quizás aun más importantes.

Para Bolivia, Santa Cruz significa, al igual que Tarija , tanto en términos económicos(2) como Humanos(3), la continuidad de su política económica y de gobierno. La política de gobierno desarrollada durante el período presidencial de Evo Morales con la nacionalización de los hidrocarburos (iniciado el 1ero de mayo del año 2006), así como también otras políticas pro nacionalización de la economía, parece haber sido contrario a los intereses de algunas regiones de Bolivia especialmente de aquéllas que cuentan con recursos naturales estratégicos (gas y petróleo) rentables económicamente y con capitales importantes de empresas privadas y extranjeras. Bajo éste contexto resulta previsible una declaración de autonomía departamental. La pregunta sería si la tan ansiada autonomía es a raíz de la política de gobierno de Evo Morales, o si constituye un fenómeno ineludible del desarrollo económico que se veía venir de un departamento con las características de desarrollo de Santa Cruz, sumado además con su problema de identificación como parte del pueblo indígena boliviano?   La práctica de la utilización del referéndum como mecanismo de participación ciudadana en Bolivia tuvo como referente el referéndum de 1931 (la reforma de su Constitución Política), el primero de su historia Republicana, constituyendo el mecanismo participativo más antiguo en el devenir de su historia democrática. Esta práctica democrática no sólo se ha venido realizando para reformas constitucionales sino también en importantes campos políticos como económicos, tal es así con el referéndum sobre Hidrocarburos del año 2004(4); sin embargo, es la primera vez que se convoca a un referéndum para declarar la autonomía de un departamento. La historia de la autonomía de las regiones tampoco es tema novedoso sobre todo en América Latina que desde los años '80 y `90 los Estados vienen implementando modificaciones a la organización estatal tendientes a la descentralización de sus provincias(5).   En Bolivia, ya desde los años `80 se ha venido discutiendo sobre la autonomía política y económica de las regiones. Todas ellas con algo en común: una crisis política emergente. Recordemos lo que pasó en gobiernos anteriores a Evo Morales, en el caso de la Paz en 1989 cuya demanda autonomista fue la antesala del traslado de la sede de gobierno a la Paz y el inicio del primer ciclo económico liberal. La lucha por las conquistas de las regalías departamentales en 1957 que se desarrolló en medio del despliegue capitalista y la declinación de las oligarquías empresariales, así mismo volvió a hacerse presente en el período de 1980 y 1987 en el cambio del modelo económico y en tránsito de un modelo que implicara la inclusión de nuevos actores, con una exportación más diversificada(6). Todos ellos se han desarrollado en un momento de crisis Estatal o cambio de modelo económico. Lo que está sucediendo ahora en Santa Cruz no es un problema que se haya generado durante la presidencia de Evo Morales; en realidad la autonomía reclamada se inició desde el año 2003 en el Gobierno de Carlos Mesa por los mismos motivos que ahora (administración financiera de sus recursos y autonomía política), sin embargo las políticas radicales del actual gobierno boliviano no han hecho sino avivar la crisis y acelerar su desenlace.  

Otro tema importante es el de la crisis de identidad. El tema de la multiculturalidad y multietnicidad en el país es un aspecto que siempre ha caracterizado a Bolivia. La población indígena y la diversidad cultural expresada en sus costumbres y en el idioma han sido un constante problema para la cohesión de una nacionalidad dirigida hacia un solo interés(7). Estos temas conflictivos son marcadamente identificables según los grupos sociales a los que representen(8). Los que han venido siendo los principales actores de la política boliviana y los generadores de una implosión de demandas no satisfechas en pugna de un cambio radical del statu quo en el que se encuentran frente a una posición contraria de mantenerlo.

Con el gobierno de Evo Morales, sus políticas inclusivas (como reconocer las lenguas nativas, la nacionalización de los recursos estratégicos bolivianos, etc), y su identificación plena como indígena, todo ello reforzó el resurgimiento de una estructura social que estuvo relegada y marginada durante mucho tiempo. Sin embargo, si bien es cierto que el rescate de la cultura, de la identidad nacional, permite una inclusión identitaria y de pertenencia a un país, permitiendo la participación en la política de gobierno como ciudadano activo, no se debe de olvidar también que para que exista un estado de bienestar éste debe ser capaz de sopesar las demandas de los diferentes grupos sociales que conforman la sociedad.

Al hablar de inclusión estamos hablando de inclusión de las políticas demandadas por ambos grupos sociales. Pues no se puede hablar de democracia incluyendo a unos y excluyendo a otros. El llamado es a una política de concertación, de flexibilización de posiciones tanto del gobierno como de los grupos sociales, fomentando la integración de los diversos actores sociales, generando nuevos espacios de participación y dejando abierta la posibilidad de la inclusión de nuevas políticas según la necesidad de los grupos y actores políticos y demandas sociales.

Bajo éste contexto se entendería el referéndum como ultima medida tomada para satisfacer las demandas sociales, económicas y políticas de un grupo social que actualmente no se siente representado; carente de una identidad de gobierno.

 

(1) Tarija es uno de los departamentos más prósperos de Bolivia, cuenta con cerca del 85% de las reservas gasíferas de Bolivia. FUENTE: LA PRENSA.COM POLÍTICA La Paz-Bolivia , 19 de marzo 2008

(2) Recordemos no sólo el crecimiento económico que tuvo la ciudad de Santa Cruz desde el año '70 inicialmente con los hidrocarburos y que ha partir de esa fecha ha ido creciendo económicamente contribuyendo con 8,472,251 de Bolivarianos en el PBI, monto mayor al de otras regiones. FUENTE: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA año

(3) Total Proyecciones para el año 2008: 2,626,697 habitantes. FUENTE INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA- BOLIVIA

(4) Álvaro García Linera: Democracia en Bolivia: cinco análisis temáticos del segundo estudio nacional sobre democracia y valores democráticos pg 47 educiudadana@cne.org.bo

(5) Especialmente en las municipalidades y en aquellos estados centralistas. En el caso de Bolivia se inició un amplio proceso de descentralización municipal con la promulgación de la ley 1551 de participación popular del 20 de abril de 1994: 327 municipios con consejos deliberativos y asignación de recursos presupuestales del 30% del total de la inversión pública. FUENTE : Ibidem pg 53

(6) Ibidem pg 54

(7) En Bolivia existen por lo menos 30 idiomas, existen dos idiomas que son la lengua materna del 37% de la población (aymara y quechua), en tanto un 62% se identifica con algún pueblo originario). Álvaro García Linera, Democracia en Bolivia: cinco análisis temáticos del segundo estudio nacional sobre democracia y valores democráticos. Op cit. Pag 59

(8) La polarización se manifiesta por medio de dos bloques históricos y tres ejes de conflicto: indianismo etnicista, regionalismo autonomista e igualitarismo populista urbano. Un bloque plantea la cosmovisión demo liberal políticamente, expresada por el predominio del mercado y el emprendimiento privado, un estado mínimo, globalización y modernidad, libertad individual, Estado de Derecho, garantías constitucionales, predominio y racionalidad legal, positivismo epistemológico y corporativismo institucionalista. El otro bloque plantea nuevos actores políticos por medio de los movimientos sociales, ante la desafección de los partidos políticos tradicionales y reivindica nuevos símbolos: nacionalización de los hidrocarburos, nueva narración cosmogónica de la historia, panarquía, etnicidad, recuperación de los recursos naturales, refundación del estado por medio de la asamblea constituyente, estado fuerte y solidario, descolonización del estado, autonomías indígenas, entre otros. Expresa la necesidad material de “cambio” estructural y de nuevo orden social. FUENTE Helena Argirakis Jordán Identidad, Política y Poder en Santa Cruz