DERECHOS HUMANOS
     
 

Derechos económicos, sociales y culturales en la Región Andina - 2004


Perú

- El Instituto Nacional de Estadísticas e Informática presentó cifras sobre la situación alimentaria en el Perú (03/2004)
Según el último reporte de la Encuesta Nacional de Hogares sobre las Condiciones de Vida en el Perú, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el número de peruanos mal alimentados creció notablemente entre el 2001 y el 2003.

En el cuarto trimestre del 2001 (octubre-diciembre), el INEI halló que el 33.3 por ciento de los peruanos sufría de deficiencia calórica. En el cuarto trimestre del 2003, subió a 35.5 por ciento (aumentó 6.6 por ciento). Entre mayo y noviembre del 2003 la población con carencia alimentaria parecía disminuir (entre junio y agosto se redujo hasta 31.5 por ciento), pero después se elevó y la tendencia es al alza.

El reporte del INEI indica que Lima Metropolitana es el área donde más se ha sentido el aumento de la población mal alimentada. Entre el 2001 y el 2003 subió de 18.7 por ciento a 34.2 por ciento; esto es, 52.6 por ciento más en tres años. En cambio, en el área rural se produjo una disminución, lo que sería atribuible al impacto de los programas sociales: de 46.6 por ciento a 40.4 por ciento.

El mínimo requerido para tener una vida sana y activa es de 2 mil 700 calorías/persona/día, según los especialistas, y en América Latina el promedio es de 2 mil 581 calorías por persona al día. El INEI consideró que en el 2003 los peruanos debieron consumir como promedio 2 mil 185 proteínas por día. Un 33.3 por ciento aproximadamente no lo consiguió.

Comparando el trimestre mayo-junio-julio respecto a octubre-noviembre-diciembre, se observó el incremento de la población con deficiencia calórica en todo el país de 32.1 a 35.5 por ciento (9.5 por ciento más).

En el Perú, la carencia de alimentos está directamente relacionada con el reducido ingreso de los hogares. En setiembre del 2003, el INEI reportó que el 54.3 por ciento de la población del Perú se encontraba en situación de pobreza y el 23 por ciento en extrema pobreza.

Lo que llama la atención del informe del INEI es que mientras por un lado se registra el aumento de la población con deficiencia calórica, también se consigna un incremento sostenido de la población que tiene acceso a los programas de asistencia alimentaria, proveída en sus diversas formas (comedores populares, programas de vaso de leche, cooperación internacional, organizaciones no gubernamentales, etc.).

Efectivamente, en el cuarto trimestre del 2001 INEI reportó que el 37.8 por ciento de los hogares encuestados se beneficiaba con alguna forma de programa de alimentos, en el mismo periodo del 2002 se elevó a 37.9 por ciento y en el cuarto trimestre del 2003 se elevó un poco más a 43.0 por ciento.

Del 2001 al 2003 implica entonces que en tres años un 11.3 por ciento más de peruanos se alimenta mediante el asistencialismo.

En Lima, el 24.8 por ciento de hogares que tenía acceso a los programas de asistencia alimentaria se redujo a 22.5 por ciento en los últimos tres años (menos 9.2 por ciento). Igual situación se reprodujo en el resto del ámbito urbano: de 30.1 por ciento a 34.2 por ciento (menos 13.6 por ciento).

En cambio en el ámbito rural se incrementó la población que percibe ayuda alimentaria. De 56.3 por ciento en el cuarto trimestre del 2001 a 67.9 por ciento en el último trimestre del 2003 (subió 17.0 por ciento).

La explicación de por qué aumentó la población con carencia de proteínas a pesar del crecimiento de los hogares que tienen acceso a los programas de asistencia alimentaria, sería la ineficacia de la aplicación de éstos. Es decir, que las familias beneficiadas no serían las que deberían recibir los alimentos.

Según el INEI los pobres tienen un promedio de ingreso mensual de 47 dólares, mientras que los de extrema pobreza perciben 18 dólares. El 10 por ciento del total de la población del Perú concentra el 40 por ciento de los ingresos de nuestro país.


- Ministra de la Mujer y Desarrollo Social se pronunció sobre los programas de asistencia alimentaria. (03/2004)

Ante las cifras presentadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática sobre el aumento de la población con deficiencia alimentaria, la titular del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MINDES), Ana María Romero-Lozada, expresó que el incremento de la deficiencia alimentaria, a pesar de que creció la población que recibe ayuda de los programas sociales, no se debe a la mala distribución de los productos comestibles sino a la errada concepción de los programas de alimentación.

La Ministra anunció la aplicación de medidas para el relanzamiento de los programas sociales, así como la redefinición de la focalización del suministro de alimentos de acuerdo con las edades de la población. Indicó que los primeros en recibir la ayuda social son las madres gestantes y lactantes, así como los niños de hasta cinco años de edad.

Informó que el nuevo rol en el programa de seguridad alimentaria es la promoción del consumo de productos regionales de cereales andinos.

Explicó que como parte del proceso de transferencia y descentralización se tiene previsto refocalizar los programas "Comedores populares" y "Desayuno escolar", para que ya no dependan del gobierno central sino de las autoridades locales. "Ellos (los gobiernos locales) son los que tendrán que incorporar en la dieta del niño los productos andinos y de esa manera superar la desnutrición", apuntó.
Asimismo, resaltó que la disminución de la población con déficit calórico sólo podrá ser superado mediante el trabajo en conjunto de su sector y los gobiernos locales que tienen a su cargo el Vaso de Leche.

La Ministra también señaló que otro aspecto pendiente de subsanar es la relación de las gerencias locales -que reparten los insumos- con las madres de familia. "Esta correspondencia tiene que mejorar y las gerencias deben entender que el papel que juegan las señoras es importantísimo en este proceso de distribución", apuntó.

Por otro lado, el Director Ejecutivo del Programa Nacional de Asistencia Alimentación (PRONAA), Hans Heysen Arévalo informó el inicio de la ejecución de una serie de acciones de contingencia para revertir el incremento de los cuadros de desnutrición.

Heysen Arévalo aclaró que el incremento de la desnutrición no sólo es responsabilidad de su sector sino también de los gobiernos locales que tienen a su cargo el programa Vaso de Leche. "Los municipios distribuyen los productos a través de intermediarios, quizá en esta parte del proceso radica la deficiencia, ya que nada garantiza que las familias reciban verdaderamente la ayuda", estimó.

Fuentes: Principales diarios del Perú
Elaboración: Comisión Andina de Juristas


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